viernes, 30 de abril de 2010

POLITICA

Piñera a fondo: Anticipa su primer 21 de mayo y asegura que se jugará porque lo suceda alguien de su mismo sector

Su lado más humano: parte el día mirando el Accuweather, con la "angustia" de que llegue el frío y la lluvia... Más intenso que nunca, dice que -pese al 24/7- se preparará para una media maratón y escalará siete cumbres. En el 21 de mayo definirá su «carta de navegación». Y mandará batería legislativa, desde reformas políticas -cambio de la fecha de las elecciones y nuevo «poder electoral»-, Ministerio de Seguridad y medidas para frenar la puerta giratoria. Su balance de los primeros 50 días. Y la encuesta de ayer: "Cuando se asume esta responsabilidad, hay que estar preparados para las duras y las maduras. Pero es un buen resultado, dadas las circunstancias...". Si alguien pensó que el 24/7 sería lo más intenso que mostraría Sebastián Piñera durante su gobierno, se equivoca.

Un Presidente que duerme cinco horas, que dedica al menos una hora a la lectura después de las noticias de la medianoche -ahora está entusiasmado con un libro en francés sobre la Guerra del Pacífico que le regaló el ex senador DC Gabriel Valdés- y que asegura que ha trabajado estos primeros 50 días en promedio 15 horas diarias, todavía tiene más planes.

"No he sentido nunca ni el menor asomo de cansancio... debe ser una herencia de mi padre", dice. Y cuenta lo que hará para "predicar con el ejemplo" en la campaña que lanzará el gobierno para mejorar los hábitos de los chilenos. Lo primero es prepararse para correr los 21K en abril del próximo año, en la maratón de Santiago -para lo cual entrenará con sus hijos y también ya ha contactado a los «full runners»- y "subir las siete cumbres que rodean la ciudad de Santiago". También asegura que está cuidando la alimentación en Palacio, lo que le ha permitido mantener los 10 kilos que bajó el año pasado... aunque todavía no ha dejado los dos cigarros que se fuma al día.

Mucho más relajado que en la campaña -y casi sin tics-, en el escritorio de su casa confirma a «La Segunda» lo que cuentan sus ministros: que si se quiere captar su atención 100% en una cita, hay que llevarle por escrito las ideas. Ahí, el Mandatario saca su inconfundible lápiz bic rojo y la regla -"ahora tengo un montón, en todas partes, en La Moneda, en la casa, en el auto"- y subraya lo que le parece importante. A él le gusta el sistema porque si es sólo diálogo "muchas veces hay improvisación... Es un muy buen método, además yo tengo memoria visual", recalca.

Lo que sí no deja pasar es un "reclamo a los ministros, porque días atrás leí en «La Segunda» una especie de rebelión de los cónyuges, reclamando que no veían a sus señoras o a sus maridos. Y les quiero decir que no me echen la culpa a mí, porque cuando aceptaron los ministerios sabían muy bien lo que estaban asumiendo".

Y también advierte -a los que han visto con preocupación el vertiginoso ritmo en la capital y en sus giras por el país y el extranjero- que "no me voy a dejar atrapar por ciertos poderes que quieren tratar de restringir el ámbito de acción del Presidente, entre los cuales está el protocolo, la seguridad y los cientos de amigos que me dicen a todo que no: que no puedo hacer buceo, que no puedo pilotear mi helicóptero, que no puedo hacer las cosas que me gusta hacer. Porque soy Presidente, pero sigo siendo un hombre libre".

Pero sin duda el tema que lo ha consumido este primer mes y medio es el terremoto y la magnitud de la catástrofe que azotó al país. Tanto que, asegura, lo primero que hace al despertarse a las seis de la mañana es prender su computador y mirar el sitio de Accuweather para ver el pronóstico del tiempo. "Porque tengo la angustia de que el invierno, el frío, la lluvia nos gane la carrera desesperada contra el tiempo", confiesa y le expresa toda su "gratitud a San Isidro, porque no hemos tenido gracias a Dios ningún temporal ni lluvia grande".

Pese a los temores, su balance de la emergencia -que dio detalladamente la semana pasada- es positivo dada la magnitud de la catástrofe que se sabe de memoria: un terremoto que fue "uno de los cinco peores de la historia", que afectó seis regiones que representan el "corazón del país, donde vive el 75% de la población" y tuvo "consecuencias devastadoras que mucha gente quisiera olvidar", en muertos y daños.

Y recalca que el mismo 12 de marzo, después del Te Deum, se diseño el plan para enfrentar la emergencia, en tres etapas "no cronológicas, que partieron simultáneamente". La primera, dice, es la que culminó el 31 de marzo, la "emergencia ciudadana" que fue al corazón de la catástrofe: "enterrar a los muertos, buscar a los desaparecidos, dar auxilio y a los y heridos, restablecer el orden público y el suministro de servicios básicos". La segunda, sigue sin pausa, es "la titánica carrera contra el tiempo" que partió con una meta cumplida el 26 de abril: lograr que 1 millón 250 mil niños afectados volvieran a clases, que "parecía una misión imposible". Ahora, con meta al 21 de junio que es cuando comienza el invierno, están -entre otros- el compromiso de construir 40 mil mediaguas (con un estado de avance del 60%), reparar 191 puentes (llevan 170) y 1.500 kilómetros de caminos destruidos (llevan 1.400), enfrentar la destrucción o daño de 79 hospitales y más de 150 consultorios y remover escombros (hasta ahora van 2.200.000 metros cúbicos) "equivalentes a dos o tres veces el volumen del Cerro Santa Lucía". Y lo tercero es derechamente la reconstrucción.

-¿Es cierto que dijo a sus ministros "no quiero ser el Presidente del terremoto, lo quiero todo"?

-No. He dicho que no quiero ser el Presidente del terremoto, quiero ser el Presidente de la reconstrucción y que cumplió con su programa de gobierno. El desafío que enfrentamos es triple: la emergencia, la reconstrucción y el cumplimiento de nuestro programa de gobierno, que tiene una gran misión: lograr que Chile logre derrotar el subdesarrollo, la pobreza y sea un país de oportunidades para todos.

-Viene su primer 21 de mayo y se dice que espera marcar ahí la impronta de su gobierno...

-Definitivamente. Este año tiene una triple naturaleza: es un año histórico, celebramos el bicentenario; por otro es trágico, por el terremoto, y también de grandes oportunidades. En el discurso del 21 de mayo vamos a recoger los tres elementos, pero el énfasis va a estar en nuestra carta de navegación para enfrentar la emergencia, la reconstrucción y cumplir el programa de gobierno. No hemos cambiado nuestros objetivos -los siete grandes compromisos del programa: crecimiento, empleo, delincuencia, salud, educación, pobreza y democracia-, le incorporamos los elementos que no estaban considerados, que tienen que ver con la catástrofe.

-Pero, ¿por qué se va a jugar: el ministerio de Desarrollo Social?

-Las grandes prioridades son crear 200 mil nuevos empleos al año y abrir las puertas a que la mujer se incorpore al mundo del trabajo. Ayer anunciamos una comisión... Del millón de empleos que queremos crear entre 2010 y 2014, 600 mil estarán destinados a las mujeres. Una de las propuestas que haremos, por ejemplo, es que la sala cuna del niño sea pagado una mitad por el empleador de la mujer y la otro mitad, por el empleador del hombre. Y para compatibilizar el trabajo con la familia, haremos cambios profundos en la cobertura de los jardines infantiles, extendiendo además sus horarios de atención.

En delincuencia, vamos a dar un impulso definitivo a la creación del Ministerio de Interior y Seguridad, perfeccionando el proyecto que hay. Vamos a tomar medidas legislativas y operacionales para trancar la puerta giratoria, lo cual significa terminar con las libertades provisionales para reincidentes que representan un peligro para la sociedad. Y vamos a perfeccionar el cumplimiento de los beneficios carcelarios. Dentro del compromiso de ganarle la batalla a la delincuencia, vamos a anunciar medidas muy importantes el 21 de mayo. Muchas de ellas estarán en plena ejecución antes de ese día, porque vamos a desatar una ofensiva en materia legislativa a partir del próximo lunes, y una ofensiva en materia de acciones, utilizando la potestad administrativa del gobierno. Porque no toda la acción del Estado para por leyes, hay algunas que requieren acción, voluntad y eficacia del gobierno, una parte muy importante pasa por ejercer con eficacia y sentido de urgencia la potestad del Poder Ejecutivo.

-¿Cuántas leyes entran la próxima semana?

-Muchas leyes van a entrar a partir de la próxima semana... Si le doy un número, pueden ser más, pueden ser menos.

Pero un tercer eje es derrotar la pobreza extrema, que es la principal labor y misión que va a tener el nuevo Ministerio de Desarrollo Social. Además de nuestras reformas profundas a la Salud y a la Educación, que están en pleno proceso de elaboración. Y vamos a hacer también un esfuerzo muy grande por modernizar y revitalizar nuestra democracia. Eso tiene que ver con proyectos como la inscripción automática, el voto voluntario, el derecho a voto de los chilenos en el extranjero, primarias voluntarias y vinculantes, una modificación y modernización de la ley de partidos políticos, el cambio de la fecha de la elección, que lo firmé ayer, para que se realice el tercer domingo de noviembre la primera vuelta y tres semanas después, es decir antes del 15 de diciembre la segunda vuelta, para no seguir interfiriendo, como en las tres últimas presidenciales (en las vacaciones)...

-¿Serán nuevos proyectos o se podrá urgencia a algunos en trámite?

-Vamos a recoger las iniciativas en el Parlamento, pero las vamos a integrar a un proyecto armónico e integral de perfeccionamiento de nuestra democracia. También es nuestra intención crear un verdadero «poder electoral», que tenga autonomía y que le dé garantías a todos de elecciones limpias y sin intervención electoral.

-¿Un nuevo Servel?

-Un nuevo «poder electoral» que no sea un organismo dependiente del gobierno de turno, sino que autónomo: dirigido por un consejo, con miembros propuestos por el Presidente, pero aprobados por el Congreso.

-¿Cuál es el plazo de envío para las reformas?

-Nuestra intención es enviar muchos de estos proyectos entre el próximo lunes y el 21 de mayo, tenemos 20 días.

-¿Cuál va a ser su impronta: discurso corto, más largo... puede haber una réplica en el Congreso, como en el cambio de mando?

-Ya estamos curtidos y preparados para enfrentar réplicas en el Congreso... La idea es un discurso en torno a una hora, que va a cubrir lo esencial, y entregar un documento que va a tener todo el contenido y fundamentos del Mensaje... Como es natural, primero vamos dar cuenta de la forma en que el Gobierno ha enfrentado la emergencia y de lo obrado en los primeros 70 días. Y por ser el primer Mensaje a la Nación, vamos a definir con meridiana claridad nuestra carta de navegación y nuestro plan de acción. Así, antes del 21 de mayo cada ministro va a tener una definición meridianamente clara de las metas concretas y de los plazos comprometidos para su cumplimiento.

-¿Hará alguna referencia al estado en que recibió el país?

-Muy breve, porque no queremos quedarnos atrapados en el pasado, sino que enfrentar el presente -la emergencia- y asumir nuestros compromisos con el futuro, que es nuestro programa. Y quiero recordar que el triple desafío, enfrentar la emergencia (cerca de US$ 8 mil 500 millones), cumplir con el programa de gobierno (unos US$ 9.300 millones) y recuperar el equilibrio de las cuentas fiscales (hoy con un déficit de US$ 2.400 millones), implican US$ 20 mil millones en 4 años, un desafío gigantesco.

Encuesta: "La luna de miel no dura para siempre"

- Ayer la encuesta Adimark le dio un 50% de respaldo a su gestión, pero aumenta en 13 puntos la desaprobación. El ministro Hinzpeter dijo que cuando llueve se le echa la culpa al gobierno y que él está preparado para un invierno duro. ¿Ud. también está preparado para un invierno duro en términos de opinión pública?

-Cuando uno asume la responsabilidad de ser Presidente hay que estar preparado para las duras y las maduras. Pero creo que es un buen resultado dadas las circunstancias que enfrentamos y espero que vaya mejorando.

-¿Por qué aumenta la desaprobación, es el fin de la luna de miel?

-Obviamente que la luna de miel no dura para siempre, la oposición ha ido endureciendo su discurso y también su actuación. Estamos entrando a un período de mayor normalidad desde el punto de vista político, en que hay gobierno y oposición, eso es natural y bueno. Pero seguimos manteniendo los valores de unidad nacional, de urgencia, de tener un gobierno cercano, que escuche a la gente, y eficiencia, porque no hay espacio para hacer las cosas mal.

-¿No hay ningún mea culpa de que hay que rectificar la parte comunicacional o la acción del gobierno?

-Por supuesto, esto lo discutimos en nuestra última reunión de gabinete. Los hechos son la verdad, pero la percepción es la realidad. Por tanto, nuestro gobierno tiene que preocuparse no sólo de hacer sino también de difundir y comunicar lo que hace. Porque hay muy pocos gobiernos en el mundo que a menos de 50 días de haber asumido ya han logrado estructurar y poner en práctica un sólido plan para enfrentar la emergencia. Y avanzar significativamente en el cumplimiento de su programa.

-¿Cree que hay un déficit en la forma en que los ministros comunican y les tiró las orejas como se publicó?

-Efectivamente, dije que era necesario no solamente hacer sino que también comunicar y difundir lo que estamos haciendo. Por eso, le pedimos a los ministros que hicieran un mayor esfuerzo en materia comunicacional y de despliegue territorial.

-¿Con metas?

-Por supuesto.

-¿A todos?

-A muchos.

-Porque hay un tema que tiene que ver con la eficiencia del gobierno: bajan 15 puntos la percepción positiva de la ayuda que se está entregando y 11 puntos la reconstrucción.

-No, nosotros hemos medido la percepción de eficiencia del gobierno y, lejos de haber caído, se ha incrementado. Lo que ocurre es que la gente no tiene paciencia infinita. Los días inmediatamente siguientes al terremoto la gente comprendía que era una catástrofe natural y no podía responsabilizar a nadie. Pero han pasado ya dos meses, la gente sigue viviendo los problemas y las consecuencias del terremoto, la gente empieza a perder la paciencia y empieza a exigir soluciones.

-¿No le preocupa eso en términos de clima social que a la gente se le esté acabando la paciencia?

-Es algo absolutamente natural en el comportamiento humano. Lo que me preocupa es si estamos cumpliendo o no en forma eficiente, oportuna y con un sentido de urgencia nuestros compromisos. Y haber logrado en 45 días normalizar el año escolar a 1 millón 200 mil niños o construir casi 30 mil viviendas de emergencia, el equivalente a lo que se ha construido en la historia de nuestro país, por poner dos ejemplos, es un logro gigantesco.

-¿No teme que esta pérdida de paciencia se pueda transformar en lo que fue la «revolución pingüina» del primer año de Bachelet?

-No, la gente exige soluciones, pero también tiene una tremenda sabiduría y ecuanimidad, van a exigir con fuerza pero también confío en que van a ir viendo cómo el gobierno trabaja día y noche para enfrentar los problemas. No temo que se produzca una reacción como la que le ocurrió a la Presidenta Bachelet.

- ¿Le preocupa que a 50 días de asumir ya se hable de la sucesión? Escalona ya dijo que Lavín -el ministro mejor evaluado (78%)- va a tener problemas con Ud. y se habla de que Hinzpeter (74%) es su delfín.

-Eso es un deporte nacional. Le puedo asegurar, porque hoy tuve largas reuniones de trabajo con los dos ministros que menciona, que los dos están 100% dedicados a ser buenos ministros del gobierno que yo presido.

-¿Le preocupa entregarle la banda a alguien de su sector políticos, como los que dicen en la Alianza con temor «esto no puede durar sólo 4 años»?

-Por supuesto que es mi firme intención y voy a trabajar intensamente para que el próximo gobierno, que suceda al que yo encabezo, sea de la Coalición por el Cambio.

-¿No le puede pasar con Hinzpeter y Lavín como le pasó a Lagos con Alvear y Bachelet?

-No, tengo plena confianza en que ellos dos y todos los demás ministros entienden muy bien cuál es su misión hoy: enfrentar el terremoto y cumplir el programa de gobierno.

-Pero en el fondo del corazón de los ministros, ¿cree que no piensan en el 2014?

-No todavía, que van a pensar en algún momento, por supuesto que sí. Y si no lo pensaran no serían seres humanos. Pero ellos saben muy bien que para asegurar que el próximo gobierno sea de la Coalición por el Cambio tenemos que hacer una muy buena gestión. Y esa es su principal misión y responsabilidad, y para eso fueron designados ministros.

LAN y CHV: "Me molesta la mala intención de algunos al hablar de mi patrimonio"

-¿Cómo ve a la UDI? Algunos dicen que está díscola: fueron los primeros en criticarlo públicamente por el atraso en la venta de LAN y ahora lo presionan para vender Chilevisión...

-He visto a RN y a la UDI trabajando con mucha lealtad y dedicación por el éxito del gobierno, y se los agradezco. Que algunos expresen sus opiniones es propio de una coalición de hombres y mujeres libres.

-¿No le molesta?

-No me molesta.

Y los compromisos que asumí en la campaña los he cumplido totalmente: vender la Clínica Las Condes y LAN, con un pequeño retraso de 11 días en LAN por razones de fuerza mayor y ajenas a mi voluntad; y buscar una fórmula para CHV, entre las cuales se considera una fundación u otra.

-¿Podría ser la venta del canal?

-Estamos estudiando una fórmula para CHV, que puede ser un traspaso a una fundación u otros caminos.

-¿No lo complica que eso le tenga detenido en el Congreso por parte de la Concertación los nombramientos en TVN y las leyes ligadas a la TV?

-Cómo Presidente, tenía la obligación -que me establece la ley- de designar al presidente de TVN y de proponer al Senado un miembro de su directorio, y cumplí. Espero que el Congreso aprecie la calidad de esas dos personas y lo hice pensando sólo en el mejor interés de TVN.

-¿No hay un conflicto de interés, como le recrimina la Concertación?

-No hay ninguna incompatibilidad legal, pues no hay ninguna disposición legal que me obligue ni a vender la Clínica Las Condes, ni LAN ni CHV. La Concertación tuvo 20 años para legislar sobre esto y no lo hizo nunca. Nosotros le vamos a poner urgencia al proyecto de fideicomiso para que sea ley. Los conflictos de intereses se presentan con frecuencia en la vida, lo importante es resolverlos bien. Y yo tengo clara la regla de oro: cuando uno está en el servicio público, y particularmente en la Presidencia, siempre y en toda circunstancia tiene que privilegiar el bien público sobre el privado.

Por ejemplo, en la venta de LAN elegí un camino que significaba pagar más de US$ 100 millones de impuestos, en circunstancias que la ley aprobada durante el gobierno del Presidente Lagos, que está disponible para todos los chilenos, me permitía hacerlo sin pagar ningún impuesto. Por eso, me molesta enormemente la ignorancia o la mala intención con que algunos hablan de mi patrimonio, que me lo he ganado honestamente y trabajando muy duro.

Suma y resta: Errores "son anécdotas"

En su balance de la instalación del Gobierno, el Mandatario no tiene problemas en reconocer algunos ripios, pero recalca que "si uno suma y resta, los errores son anécdotas, en cambio los logros son sólidos y macizos". Y recalca -como le gusta- el "cuádruple desafío" que asumió su gobierno: "Las dificultades propias de la instalación después de 20 años de Concertación; el terremoto, con la emergencia y la reconstrucción; el cumplimiento de nuestro exigente y ambicioso programa de gobierno, y la situación fiscal con que nos encontramos, mucho menos sólida de lo que el gobierno anterior había sostenido". En ese marco, recapitula, "hemos designado más de mil personas y los criterios de excelencia, vocación de servicio, honestidad, y dedicación se han cumplido, sin perjuicio de que se han cometido algunos errores".

Y relata él mismo, de corrido, las cinco nominaciones en que "hemos cometido errores: la del gobernador de Biobío, (José Miguel) Stegmeier, por su ligazón con el caso Schäfer; la del gobernador de Los Andes, que tenía problemas de deudas que no pudo resolver; la del director del Sernac, a quien le faltaba un año de experiencia profesional; la del director de Gendarmería, que no tenía ningún reparo en materia de DD.HH. y tenía una formación profesional absolutamente acorde con el cargo, pero por razones de presiones políticas él mismo desistió, y el director de La Nación". En el último caso -que le trajo el más duro reclamo de la UDI- revela que le habían planteado el nombre del periodista Mirko Macari y "en dos oportunidades lo objeté... Y cuando me enteré de que él había sido parte de la fundación y desarrollo de «Plan B» inmediatamente tomé la decisión de pedirle al directorio de «La Nación» que lo cambiara y así fue. Pero son cinco casos de mil... Hemos logrado convocar a gente con una formación académica, con una trayectoria profesional y que han asumido grandes costos en términos de menores ingresos y jornadas de trabajo mucho más exigentea. Están haciendo un servicio público que admiro y agradezco".

-En la Alianza dicen que «La Nación» fue el error más grave, porque tocaba el ADN de la UDI. ¿Cómo se les pasó ese análisis?

-Fue una propuesta que hizo la ministra Secretaria General de Gobierno y el presidente del directorio de «La Nación», pero yo apenas me informé de su ligazón con «Plan B», en una comida en La Moneda con senadores UDI, en ese mismo instante tomé la decisión de revertir esa situación.

-¿No hubo secuelas con la UDI?

-No, y creo que lo bueno que ha ocurrido en estos cinco casos es que, apenas se ha detectado un error, se ha reaccionado en forma clara, inmediata, transparente y se ha corregido el error, que es lo que importa.

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